Comer Alcachofas de Navarra en conserva de sabor auténtico y sin acidez, ¿es posible?

Comer Alcachofas de Navarra en conserva de sabor auténtico y sin acidez, ¿es posible?

Las alcachofas destacan entre las verduras por sus propiedades nutricionales y beneficios para la salud. Son ricas en fósforo y calcio, pero también son una extraordinaria fuente de hierro, potasio y otros minerales.

Estas verduras aparecen vinculadas a sus muchas propiedades: digestivas, depurativas y diuréticas. Pero, además, son un alimento bajo en calorías y que contribuye a reducir el colesterol, entre otros muchos de sus beneficios.

Por si fuera poco, aportan vitaminas como la A, B1 y C. Aunque la temporada de las alcachofas es de noviembre a mayo, siendo el mes de abril el más idoneo, la buena noticia es que pueden consumirse durante todo el año con sus cualidades y sabor intactas gracias a la conserva de Adolfo Sádaba

A continuación, vamos a ver qué tiene de especial esta verdura:

Las mejores alcachofas son ‘made in Navarra’

Originalmente, las alcachofas proceden del norte de África, aunque fueron los árabes, durante la Edad Media, quienes extendieron el cultivo por Europa, mejoraron las variedades y sus cualidades gastronómicas.

Los griegos y también los romanos propagaron su fama como alimento afrodisíaco, lo que hizo que mejorara su reputación y aumentase su empleo culinario.

En España actualmente, su plantación se ha centrado en el área del Levante, aunque es en la región de Navarra donde se cultivan las especies más apreciadas.

¿Cómo son estas alcachofas? La huerta de Navarra apenas necesita presentación, pues la calidad de sus verduras habla por sí solas. La variedad cultivada en la ribera se caracterizada por su aspecto redondeado y por incorporar un orificio circular en la parte de arriba. Asimismo, las alcachofas de Navarra cuentan con un tallo cuya longitud oscila entre los 15 y 20 cm.

Alcachofas de Navarra en su planta

Un sabor natural y auténtico incluso en conserva

La denominada flor de la huerta, por su forma tan característica, no solamente podemos disfrutarla en los meses de su producción, si no que podemos consumirla todo el año gracias a la conserva.

Si en alguna ocasión has consumido alcachofa en conserva, sabrás que se le añade ácido cítrico, formula que es responsable de que adquiera una tonalidad más blanca y de aportar ese toque ácido que acaba estropeando su sabor. Por otro lado, las alcachofas conservadas al “estilo Adolfo Sádaba” lucen algo más verdes y conservan sus propiedades nutritivas y gusto natural.

¿Cómo hemos conseguido eliminar la acidez propia de las alcachofas en conserva?

• Las alcachofas de Navarra de Adolfo Sádaba se recolectan en los mejores meses de la temporada. De ahí que puedas estar seguro de que únicamente son seleccionadas las mejores.

• Se conservan en agua y sal, sin conservantes ni colorantes. Solo hay una manera de que el sabor sea natural y es que no contenga ni conservantes ni colorantes. Solo alcachofas y nada más. Esta es la clave para que sus propiedades permanezcan intactas. Comprueba que cuando compres alcachofas no lleven ni conservantes ni colorantes.

• Se cuecen de manera exclusiva. Otro de los secretos que explican la calidad de las alcachofas de Navarra de Adolfo Sádaba es que pasan por un método de cocción único. Gracias a este, obtienen una textura perfecta y un sabor inigualable que invita a consumirlas directamente.

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